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- Vivir la pérdida de los cuidadores
¿Cómo prepararse y afrontar el duelo de perder a quien siempre ha estado? Sabemos que esto puede ser una conversación difícil de tener y que pueden existir muchas dudas sobre cómo abordar este tema con familiares con discapacidad intelectual. Aquí compartimos algunas claves importantes a considerar al momento de afrontar la pérdida de los cuidadores y cómo acompañar el duelo de personas con discapacidad intelectual. El duelo es un proceso largo y doloroso de adaptación a la nueva situación surgida tras vivir la pérdida de alguien cercano. Es un proceso de crisis personal que requiere de una elaboración para resolverse. Las personas con discapacidad intelectual no son ajenas a este proceso, sin embargo, sus reacciones y secuenciación pueden ser diferentes al de las personas sin discapacidad. En este sentido, es muy importante que se respete su derecho a asistir a los rituales funerarios, recibir información veraz y visitar a seres queridos enfermos, facilitando también el proceso de duelo en un futuro. Además, es muy relevante el acompañamiento posterior, siendo necesario el apoyo y comprensión en los meses que siguen al suceso. ¿Cómo se puede actuar para acompañar este proceso? Ayudar a reconocer e identificar las emociones que está viviendo, conociendo de qué manera le está afectando el duelo y ayudando a comprender los síntomas esperables del proceso. Colaborar con la identificación de sus recursos personales y de quienes le rodean, reconociendo sus redes de apoyo y estrategias que puedan servir para afrontar las emociones fuertes que se viven. Facilitar la participación en grupos de apoyo y la utilización de recursos de la comunidad. Controlar el uso de medicamentos, se debe consultar con un médico en caso de que aparezcan síntomas físicos derivados de la angustia, ya que el uso de medicamentos sólo para “no sentir” puede aportar a que el duelo no se desarrolle como debería. Mantener, dentro de lo posible, las actividades y rutinas anteriores a la pérdida, entregando un ambiente de estabilidad y seguridad. Brindar un espacio abierto a conversaciones y dudas, abordar la pérdida como algo natural de la vida. Cerrarse a tener estas conversaciones puede generar más angustia y confusión, aunque es difícil, la información veraz y oportuna puede aportar a llevar de mejor manera el proceso. -La importancia de conversar sobre la pérdida de manera proactiva- No sólo es crucial saber de qué maneras se puede actuar cuando se atraviesa una pérdida, también es clave cómo nos preparamos con antelación para esto. Se recomienda un enfoque proactivo, centrado en educar y formar sobre los cambios en la vida de manera transversal, facilitando la comprensión de lo que significa una pérdida, clarificando previamente los posibles cambios que puede haber en la vida de la persona con discapacidad intelectual al fallecer un ser querido, enseñar sobre los comportamientos adecuados ante fallecimientos y promover la expresión de sentimientos, dudas o pensamientos referentes al tema. A continuación, algunas preguntas que invitan a la reflexión: En casa ¿están abiertos a tener conversaciones que pueden resultar incómodas en relación al duelo? ¿Reflexionas sobre tu propia relación con la idea de la pérdida? ¿Te sientes preparado/a para acompañar a otro en su proceso de duelo? Al evitar o posponer estos temas, ¿estamos protegiendo realmente?
- La discapacidad no es incapacidad laboral
Cuando hablamos de inclusión laboral, solemos pensar en adaptar espacios físicos, pero muchas veces olvidamos una barrera actitudinal: el prejuicio. En Chile, las personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo aún enfrentan enormes desafíos para incluirse en el mundo del trabajo. Y no porque no puedan, sino porque sus equipos, el resto o las empresas, no creen que pueden. ¿Qué pasa cuando una persona con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo quiere trabajar? Desde la Fundación Amigos por Siempre acompañamos en los procesos laborales, donde nos damos cuenta que cada historia tiene algo en común: las ganas de trabajar. Lo que falta es espacio y oportunidades. En general en los lugares de trabajo se preguntan: “¿Y podrá entender las tareas?” “¿Va a poder trabajar solo?” “¿No es mucha responsabilidad para él o ella?” Y nosotros respondemos con hechos: sí puede. Solo necesita apoyos adecuados, tiempos comprensibles y un entorno que crea en su potencial. 5 COSAS QUE NECESITAMOS CAMBIAR COMO SOCIEDAD Tienen derecho al trabajo, no a “trabajitos”: Muchas veces solo se les ofrecen tareas sin sentido o mal remuneradas. Pero las personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo pueden desarrollar muchas habilidades si se les da el espacio para aprender. Son comprometidos y responsables: Cuando comprenden lo que deben hacer, cumplen con entusiasmo. El trabajo les da sentido, rutina y orgullo. El sentirse independientes dignifica el trabajo. El miedo a equivocarse no debe frenar la inclusión: Todas las personas cometemos errores. La diferencia está en cómo se acompañan esos procesos de aprendizaje. El entorno debe aprender a incluir, no al revés: Son los equipos de trabajo, jefaturas y empresas los que deben aprender a comunicarse mejor, tener paciencia, dar instrucciones claras y a valorar lo diferente. La sobreprotección es una trampa: Muchas empresas sienten temor que personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo formen parte de sus equipos por el desconocimiento al desempeño. Sin embargo, un trabajo bien acompañado es una oportunidad de crecimiento, no una amenaza. LAS CAPACIDADES SON MÁS IMPORTANTES QUE LAS LIMITACIONES Una persona con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo puede trabajar, crecer, aprender, equivocarse y mejorar. Como cualquier otra persona. No necesitan “compasión”, necesitan confianza, acompañamiento y oportunidades reales. Si abrimos puertas, lo que encontramos es talento, esfuerzo, alegría y compromiso. De lo contrario, solo perpetuamos una exclusión que ya no tiene justificación. Te invitamos a reflexionar… ¿Crees que tu empresa o lugar de trabajo podría recibir a una persona con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo? ¿Te has preguntado cómo sería tu día si no tuvieras una rutina laboral? ¿Estás dispuesto a abrir espacios para que eso ocurra? ¿Te sumas a este cambio?
- De víctima a protagonista de mi propia historia
En el marco de la autonomía de personas con Discapacidad Intelectual e intentar buscar la mejor forma para potenciar espacios donde se escuche su propia voz, es que el Blog “ por siempre conectados ” se transformó en una vía para expresar las ideas y experiencias de aquellas personas que, desde su propia vivencia, quieren transmitirle al resto una forma diferente de ver el mundo. En esta oportunidad, Gonzalo Terminel Salinas quien quiso contar parte de su experiencia en torno al bullying y cómo salió adelante gracias al trabajo personal y búsqueda de ayuda con sus redes más cercanas. RELATO EN PRIMERA PERSONA Hablar de bullying no es fácil. Yo lo viví desde la niñez hasta la adultez, y marcó gran parte de mi vida. En la básica no sufrí tanto, pero en la enseñanza media comenzó lo peor. Me pusieron sobrenombres como “Pimentel”, “Terminal”, y el que más me dolió: “Chewbacca”. Ese apodo me hizo sentir feo y me afectó mucho en mi autoestima, especialmente para relacionarme con mujeres. El bullying no solo vino de compañeros, también tuve experiencias difíciles con profesores y en la universidad, donde me sentía discriminado por mi voz. Eso me llevó a ser muy tímido. Sin embargo, logré terminar dos carreras universitarias, gracias al esfuerzo y la decisión de salir adelante. Con los años busqué ayuda psicológica y psiquiátrica. También aprendí que el silencio hace mucho daño: guardé lo que viví por más de 10 años, y eso fue un error. Hoy puedo decir que, aunque fue duro, aprendí que es posible superar la discriminación y seguir adelante. Consejos que me sirvieron para ser más fuerte en situaciones difíciles: Hablar con los padres apenas empiecen los sobrenombres o burlas. No guardarse nada. Buscar ayuda psicológica, para aprender a manejar las emociones y sanar. Si es necesario, acudir al psiquiatra. Los remedios no son “locura”, ayudan a mejorar la salud mental. No automedicarse: sólo seguir lo que indique un doctor. No responder con violencia, salvo en defensa propia. Lo mejor es conversar y buscar apoyo. Participar en fundaciones o grupos de apoyo, para ver que no estamos solos y que se puede salir adelante. Hacer deporte ayuda a tener mejor ánimo y también a que duermas mejor. Puedes empezar con algo suave. Es importante nunca guardar lo que nos pasa. A mi me sirvió hablar con mi familia y pedirle ayuda a un profesional fue clave. El bullying duele, pero se puede superar con apoyo, valentía y salud mental cuidada. Para reflexionar… ¿Por qué crees que a veces guardamos silencio frente al bullying? ¿Qué podemos hacer como amigos o familiares para detener el bullying a tiempo? ¿Qué cambios crees que aún faltan en nuestra sociedad para que nadie se sienta excluido?
- Cuidar y cuidar-me: estrés en los cuidadores de personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo
La salud de las personas con discapacidad es tan importante como la de sus cuidadores. Sin embargo, generalmente los cuidadores dejan de prestar atención a sus necesidades, a lo que les dice su cuerpo, principalmente al estado de salud, siendo que es algo fundamental para el bienestar integral y lo que permite ser mejores cuidadores de personas que lo necesitan. El cuidado de otro ser humano es un trabajo constante e interminable que conlleva tiempo, esfuerzo, atención y presencia, y si los cuidadores no están bien, tampoco estará bien la calidad de cuidado que se ofrece. ¿SABÍAS QUE EN CHILE APROXIMADAMENTE EL 17.6% DE LA POBLACIÓN ADULTA PRESENTA ALGÚN GRADO DE DISCAPACIDAD? Esto equivale a aproximadamente a 2.7 millones de personas con discapacidad en el país según el ENDISC 2022. Por su parte, el porcentaje de cuidadores informales es de un 24,4% de adultos entre 45 y 65 años, según datos del Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado. Un 66,8% de este porcentaje son mujeres y parejas o hijas de las personas cuidadas, que carecen de una formación profesional en cuidado. Por otra parte, la prevalencia en enfermedades de salud mental ya es mayor en el género femenino, especialmente la ansiedad y depresión, además de que este rol tiene exigencias tanto físicas, como emocionales y sociales que aumentan la probabilidad de padecer algún problema de salud mental. Además, asumir el cuidado de un familiar directo, conlleva un sentimiento adicional de culpa y una obligación a dar este cuidado, lo que generalmente lleva a postergar el propio bienestar por sobre el de la persona con discapacidad. Principales desafíos que enfrentan La falta de redes de apoyo es una de las problemáticas principales que sufren los cuidadores, ya que contar con una red en la que podamos confiar de familiares, amigos o vecinos, a quienes podemos recurrir con nuestros problemas o en casos de emergencia, nos aliviana tanto en lo emocional, sino que tambien nos permite compartir o relegar responsabilidades y paralelamente nos ayuda a disminuir el aislamiento social. Este aislamiento social se produce por el estigma que existe alrededor de la discapacidad, en ocasiones los cuidadores se sienten juzgados por el entorno, incomprendidas por sus familiares o círculos cercanos e invisibilizadas por la comunidad. Esto se debe a la poca educación o visibilización del rol de cuidador y todo lo que esto conlleva o no cuentan con los apoyos necesarios para lograr un bienestar integral. La sobrecarga emocional que implica este rol lleva a los cuidadores a sufrir un agotamiento crónico, desarrollar problemas de salud mental y frustración constante por no lograr avances o no recibir ningún tipo de apreciación por esto. LA SALUD DEL CUIDADOR NO ES UN LUJO, ES UNA NECESIDAD Cuidar a otros también significa aprender a cuidarse . Hay que ser capaces y aprender a reconocer las emociones y sentimientos, ser capaz de poder pedir ayuda cuando se necesita, tener la confianza de delegar tareas o responsabilidades a nuestras redes de apoyo, respetar el cuerpo, el cansancio o la frustración, no por admitir que uno se siente agobiado, significa que sea débil o no pueda con esta tarea, sino que demuestra fortaleza. El autocuidado crea mejores cuidadores. Para esto, debemos implementar el autocuidado a través de: Buscar contención emocional, a través de apoyo psicológico o en grupos de personas en la misma situación. Mantener una rutina sana, estable, equilibrada, contemplando los descansos, la alimentación y la actividad física. Tener tiempos protegidos de ocio, elegir un hobby que traiga felicidad. Buscar tiempo para cultivar las amistades y lazos familiares. Reconocer emociones sin necesidad de sentirse culpable. Estar atento a lo que el cuerpo le trata de comunicar. Informarse y formarse para aumentar la confianza en sí mismo. Para reflexionar: Como cuidador/a ¿Cuál de todas estas actividades realizas para cuidarte? ¿Cuáles son más difíciles de incorporar en tu rutina diaria? ¿Consideras que son importantes? ¿Por qué?
- ¿Qué entendemos por discapacidad?
Hablar de discapacidad puede generar dudas, confusión o incluso miedo, especialmente cuando no conocemos bien el tema. A menudo, se piensa solo en limitaciones o en lo que una persona “no puede hacer”, pero la discapacidad va mucho más allá de eso. Es un concepto amplio que incluye no solo las características de una persona, sino también cómo el entorno y la sociedad influyen en su participación y bienestar. -Comprender la discapacidad es el primer paso para construir una sociedad más inclusiva, respetuosa y empática con todas las personas- El concepto de discapacidad ha ido evolucionando con el paso de los años, pasando de una mirada centrada en una “enfermedad” y las limitaciones físicas, a entenderse como una condición que depende del entorno y de las barreras sociales. En el pasado, se entendía que una persona tenía discapacidad únicamente por su diagnóstico médico o por no poder hacer ciertas cosas “como los demás”. Esta visión, conocida como modelo médico, ponía el foco en lo que la persona “ no podía hace r” y en cómo tratar o corregir su condición. Con el tiempo, esta forma de ver la discapacidad transitó a que la real limitación no es la persona, sino un entorno que no está preparado para responder a sus necesidades. Así nació el “modelo social” de la discapacidad, que propone que las personas no son “discapacitadas” por sus características individuales, sino por las barreras físicas, actitudinales y culturales que existen en la sociedad. MODELO BIOPSICOSOCIAL Esta es una mirada más completa: une lo individual con lo social. Este modelo reconoce que pueden existir condiciones de salud o diferencias funcionales, pero también considera que la forma en que una persona participa en la sociedad depende del apoyo que recibe, de la accesibilidad del entorno y del respeto a sus derechos. Es decir, la discapacidad no está en la persona, sino también en cómo el mundo responde (o no) a la diversidad humana. Es a partir de estos cambios en la forma de entender la discapacidad que hoy en día se habla de personas en situación de discapacidad, y no se utilizan términos como “ discapacitado”, “inválido” o “retrasado ”. Estas expresiones, además de ser peyorativas, refuerzan estigmas y reducen a la persona solo a una característica. En cambio, decir “persona en situación de discapacidad” reconoce que la discapacidad no está en el individuo, sino en la relación entre sus características y un entorno que presenta barreras físicas, sociales o culturales. Este cambio en el lenguaje no es solo una cuestión de palabras: refleja una forma más respetuosa e inclusiva de mirar la realidad: Nos recuerda que todas las personas, con o sin discapacidad, tienen derechos, capacidades y formas distintas de participar en la sociedad. Y que muchas veces, lo que se necesita no es “ arreglar ” a la persona, sino transformar el entorno para que todos podamos convivir en igualdad de condiciones. Hablar de discapacidad con respeto y comprensión es también una forma de reconocer la dignidad de cada persona. Detrás de cada historia hay sueños, talentos, desafíos y ganas de ser parte. Cuando entendemos que la discapacidad no define a nadie, y que muchas veces es el entorno el que excluye, damos un paso importante hacia una sociedad más humana. Cambiar la mirada puede parecer pequeño, pero puede transformar vidas, porque al final del día todos merecemos ser vistos, escuchados y valorados por lo que somos, no por lo que nos falta. Reflexionemos… ¿Existen barreras actitudinales o sociales en tu entorno? ¿Qué cosas puedes hacer para que existan menos barreras para las personas con discapacidad? ¿Crees que estemos preparados como sociedad?
- Apego y vínculo en la adultez: cómo influye en el bienestar de mi hijo/a con Discapacidad Intelectual y del desarrollo
Cuando pensamos en el apego, lo primero que se nos viene a la mente son bebés que buscan a su madre o padre para sentirse protegidos. Sin embargo, el apego es mucho más que eso: es la base emocional que nos permite sentirnos seguros, confiar en nosotros mismos y relacionarnos con otros ¡y nos acompaña toda la vida!En los adultos con Discapacidad Intelectual, el apego cobra un rol fundamental, ya que muchas veces necesitan apoyo constante de sus familias. Comprender este vínculo puede ayudar a las familias a acompañar de mejor manera, promoviendo la autonomía y el bienestar emocional de sus hijos. ¿Qué es el apego y por qué importa en la adultez? Es el vínculo emocional central que el niño/a desarrolla con sus cuidadores (la mayoría de las veces, los padres) que permite sentirse seguros, explorar su entorno y desarrollar relaciones saludables a lo largo de la vida. Cuando sentimos que alguien está ahí para apoyarnos, nos atrevemos a explorar, aprender y crecer. En la adultez, sigue siendo igual de importante: influye en la autoestima, en la confianza para tomar decisiones y en la capacidad de establecer relaciones sanas. En el caso de personas con Discapacidad Intelectual, este vínculo muchas veces es más prolongado y estrecho con los padres, lo que puede ser una gran fortaleza si se maneja de forma adecuada. Por ejemplo, un hijo que sabe que sus padres lo apoyan, pero que también lo motivan a hacer cosas por sí mismo, tendrá más confianza para intentar nuevas tareas o relacionarse con otras personas. Tipos de apego y su impacto en la adultez: Apego seguro: El niño/a se siente confiado para explorar el mundo porque sabe que cuenta con apoyo y disponibilidad de sus cuidadores. Es capaz de tolerar tanto la cercanía como la distancia de manera equilibrada. En la adultez: relaciones estables, buena comunicación emocional, autonomía sin miedo al abandono, buena autoestima. Apego ansioso: El niño/a busca cercanía constante y teme el abandono, no sabe si los cuidadores estarán disponibles. Puede mostrarse dependiente así como también demandante de afecto. En la adultez: miedo al rechazo, necesidad constante de validación, dificultad para confiar plenamente. Apego evitativo: El niño/a prefiere la distancia emocional y la autosuficiencia, debido a que sus cuidadores no han estado disponibles. Minimiza o niega sus necesidades afectivas. En la adultez: incomodidad con la intimidad, dificultad para expresar emociones y pedir ayuda. Comprender estos estilos no es para etiquetar, sino para observar cómo se sienten nuestros hijos/as y ayudarlos a sentirse más seguros y confiados. -CÓMO FORTALECER EL VÍNCULO EN LA ETAPA DE ADULTEZ- Validar emociones: Reconocer lo que siente es clave: “ Veo que estás nervioso, ¿quieres que lo hablemos? ”. Esto les enseña que sus emociones son importantes y que pueden expresarlas. Promueve su autonomía paso a paso Delega pequeñas tareas: preparar su desayuno, decidir a qué actividad quiere ir, etc. Aunque parezcan detalles, cada logro aumenta su confianza. Sé una base segura, no sobreprotectora Estar disponible no significa hacer todo por ellos. Es mejor acompañar, explicar y guiar, pero dejar que intenten. Los errores también son aprendizajes. Fomenta vínculos fuera de la familia Amigos, primos, grupos de actividades o incluso relaciones de pareja son importantes para su desarrollo emocional. Estos vínculos les enseñan a relacionarse, confiar y disfrutar con otros. -LOS PADRES SON EL PRIMER APOYO, PERO NO DEBE SER EL ÚNICO- Involucrar a otros familiares, amigos o profesionales ayuda a que el hijo adulto aprenda a sentirse seguro en diferentes entornos. Esto no sólo le da herramientas para la vida diaria, sino que también reduce la ansiedad que puede aparecer cuando los padres no están presentes. Un desafío común es la ansiedad de los propios padres: “ ¿y si no lo cuidan bien?, ¿y si sufre?” . Estos miedos son normales, pero es clave ir “soltando de a poco”, permitiendo experiencias seguras y supervisadas para que tu hijo gane confianza. El apego no significa ser dependiente, sino saber que existe un lugar seguro desde donde crecer. Cultivar un vínculo sano con tu hijo/a adulto con Discapacidad Intelectual es regalarle la confianza para enfrentarse al mundo, paso a paso, con el respaldo de saber que siempre puede contar contigo. Para reflexionar: ¿Qué significa para ti ser una “base segura”? ¿Qué espacios fuera de la familia podrían ayudar a tu hijo/a a sentirse más seguro y acompañado? ¿Qué temores tienes como padre/madre frente al futuro de tu hijo/a?
- Envejecer con dignidad: Desafíos y oportunidades del envejecimiento en personas con discapacidad intelectual
El envejecimiento es una etapa natural de la vida, y en las personas con discapacidad intelectual este proceso puede tener características particulares que merecen atención y comprensión. UNA REALIDAD QUE CRECE Gracias a los avances médicos, en los cuidados y en la inclusión, hoy muchas personas con discapacidad intelectual viven más años. Esto es una excelente noticia, pero también nos plantea el desafío de acompañarlas adecuadamente en esta etapa. ¿CÓMO ENVEJECEN? El envejecimiento puede presentarse de forma más temprana. En general, los primeros cambios pueden notarse desde los 50 años, y en personas con síndrome de Down incluso desde los 40. Cada persona envejece a su propio ritmo, pero es importante prestar atención a señales como: Dificultades para concentrarse o recordar Cambios en la salud física o movilidad Mayor cansancio o lentitud Modificaciones en rutinas, relaciones o habilidades Estos cambios pueden generar menor interés en actividades sociales o ansiedad si no se cuenta con el acompañamiento adecuado. IMPORTANCIA EN EL ENTORNO Y APOYOS El entorno es clave para acompañar con calidad. Algunos apoyos fundamentales incluyen: Rutinas activas : Mantener una estructura diaria con actividades significativas ayuda a conservar autonomía y seguridad. Estimulación cognitiva : Juegos, música, arte y actividades creativas mantienen el cerebro activo. Interacción social : Fomentar los vínculos afectivos y la participación en la comunidad mejora el bienestar general. Cuidado emocional : Escuchar, contener y respetar los tiempos personales reduce la ansiedad ante los cambios. Alimentación adecuada : Dietas saludables, adaptadas a posibles dificultades como problemas para masticar o enfermedades crónicas, son esenciales. CUIDAR CON RESPETO Y EMPATÍA Acompañar en esta etapa no significa sobreproteger, sino estar presentes con empatía, respetando su ritmo y sus decisiones. Las personas con discapacidad intelectual también tienen derecho a seguir aprendiendo, disfrutando y participando activamente en su comunidad. Reconocer el envejecimiento en personas con discapacidad intelectual es respetar su derecho a vivir esta etapa con dignidad, cariño y oportunidades. Familiares, cuidadores y profesionales deben mantenerse informados y atentos a los cambios para brindar un acompañamiento humano y consciente. Es fundamental también tener presente que los padres y cuidadores envejecen junto a ellos, y necesitan apoyo para enfrentar este proceso, planificar el futuro y asegurar una calidad de vida tranquila y segura para todos.
- Las personas con discapacidad intelectual: ¿Pueden tener una vida sexual plena?
Esta es una pregunta que se repite bastante entre familiares. En la fundación realizamos una jornada sobre “Sexualidad y afectividad” exclusiva para beneficiarios interesados en conocer más sobre este interesante tema que lideró la psicóloga Trinidad Grez. ¿Las familias conocen sus inquietudes? ¿Qué tanto saben las personas con discapacidad sobre su propio cuerpo? ¿Qué información manejan? ¿Conocen las partes íntimas y sus funciones? En general, siempre ha sido tabú “la sexualidad” en su conjunto, tanto en nuestro país como en otras partes del mundo, percibiendo como peligroso contar con un vasto conocimiento en esta área. El acceso a esta información se torna más compleja en aquellos grupos minoritarios como las personas en situación de discapacidad, ya que está el prejuicio en que “es nocivo para ellos” , o bien, porque “no saben manejar la información adecuadamente” y eso sería un riesgo. -LA INCLUSIÓN DEBE SER COMPLETA, NO SEGREGADA SEGÚN TEMA DE INTERÉS- Debido a que había gran inquietud al respecto, decidimos realizar esta jornada considerando lo más esencial de la sexualidad y afectividad. Sin embargo, nos topamos con otra interrogante ¿Realmente no conocen o no se les permite conocer? Les compartimos 5 situaciones alarmantes de las que nos debemos hacer cargo como fundación y, por supuesto, como sociedad en su conjunto. Nos encontramos con: 1- Alto nivel de desconocimiento sobre partes del cuerpo y en las funciones de los órganos sexuales: “ Todas las personas tenemos un orificio por donde orinas y defecas”. En general presentan confusión cuando se habla de partes del cuerpo. 2- Dudas sobre cómo poner límites a nivel de pareja (consentimiento): “si no quiero hacer algo ¿cómo puedo decir que no?”. Dificultad en identificar situaciones de riesgo. 3- Conceptos infantiles: “huevitos” haciendo referencia al óvulo. Analogías que hacen referencia a partes del cuerpo, pero con nombres equivocados. 4- Diferencia de conocimientos entre los participantes, develando ¿por qué algunos sí saben de este tema y otros no?’: “ existen dos tipos de embarazo: el femenino y el masculino”, mientras que otras personas conocían a la perfección temas como las zonas erógenas. 5- Escaso apoyo familiar y acceso a la información: "mis papás a veces son muy sobreprotectores o les da vergüenza explicarnos" ; “A los papás les da nervio hablar con nosotros, entonces le pregunto a mis hermanos y ellos tampoco quieren hablarlo; “cuando tenemos una discusión con nuestra pareja se meten nuestros papás porque creen que no tenemos la capacidad de resolverlo por nosotros mismos”. -ENTONCES ¿DÓNDE BUSCAN LA INFORMACIÓN NECESARIA PARA PROTEGERSE DEL ENTORNO Y ESTAR CONSCIENTES DE LO QUE HACEN?- Nos pudimos dar cuenta que hablar de “sexualidad y afectividad” es un tema necesario y urgente de abordar. Es más riesgoso no entregar la información , que entregarla oportunamente con todos los resguardos pertinentes y resolver sus dudas. Les dejamos algunas preguntas para reflexionar sobre este tema: ¿Conversas de sexualidad con tu hijo(a)? ¿Qué temas son los más complejos de abordar? Como familiar, ¿Genera incomodidad hablar sobre temas? En caso de no lograr el diálogo ¿De qué manera crees que puedes conocer sobre las emociones, consentimiento y necesidades de tu hijo?
- Una mala comunicación: ¿Tiene consecuencias para la autonomía en personas con Discapacidad Intelectual?
En varias ocasiones, en el deseo de querer cuidar y proteger, las familias pueden actuar en nombre de sus hijos, tomando decisiones por ellos. Esto, aunque sea bien intencionado. Esta actitud puede estar motivada por el temor a que sus hijos no logren desenvolverse adecuadamente o enfrenten situaciones difíciles. Por ello, es fundamental brindarles apoyo y orientación, en lugar de tomar decisiones por ellos. Sin embargo, cuando esta sobreprotección se vuelve constante puede dificultar seriamente que se desarrolle su autonomía. Ya que las personas comienzan a depender en exceso de quienes están a su alrededor, lo que los lleva a que les dificulte tomar decisiones por sí mismos. Además, al no haber enfrentado desafíos ni aprendido a enfrentar las consecuencias de un error, pueden desarrollar una fuerte ansiedad y un profundo miedo a equivocarse. Estas repercusiones no solo afectan su bienestar emocional, sino también su inclusión en contextos sociales y laborales. La inseguridad, la falta de iniciativa y el miedo al fracaso pueden convertirse en un impedimento para su participación plena en la comunidad. ¿Que implica fomentar la autonomía? Implica totalmente a que puedan equivocarse, que aprendan y puedan crecer a partir de sus propias experiencias. Solo así podrán construir una vida con mayor autoconfianza y sentido de pertenencia. Evitar la sobreprotección no significa dejar de cuidar o acompañar, sino más bien encontrar un equilibrio que permita a los hijos desarrollar su autonomía y confianza en sí mismos. Estrategias Algunas claves o estrategias que pueden ayudar a las familias a fomentar una relación más equilibrada y que incentive la independencia a través de una comunicación más efectiva: Confiar en sus capacidades: Muy importante es reconocer y valorar lo que sí pueden hacer, aunque necesiten más tiempo o apoyo. La confianza de la familia en ellos tiene un fuerte impacto en su autoestima y la seguridad que pueden llegar a desarrollar. Fomentar la toma de decisiones: Darles la oportunidad de que puedan ir decidiendo en lo cotidiano, por ejemplo, qué ropa ponerse o qué comida prefieren, etc. Esto irá fortaleciendo su sentido de control, y así tener la capacidad para influir en lo que ocurre en su entorno disminuyendo su ansiedad, ya que no todo depende de otros. Acompañar-guiar: Es importante estar presentes si lo necesitan, acompañar implica guiar. Permitir el error como parte del aprendizaje: Cometer errores es parte del aprendizaje y que puedan ir desarrollándose personalmente. Escucharlo: Es importante escuchar con paciencia, preguntarle su opinión, validar sus ideas y deseos. Que se sientan partícipes de las decisiones Promover experiencias fuera del entorno familiar: Que puedan participar en actividades sociales, educativas, como hacer deporte o hasta salir a caminar y/o actividades laborales permitiéndoles desarrollar distintas habilidades ganando seguridad. Revisar los propios miedos: En muchos casos, la sobreprotección nace más de los temores de los padres que de las necesidades reales de sus hijos, por lo que sería importante identificar y trabajar esos miedos sería un paso fundamental para dejar espacio a su desarrollo. Por lo tanto, una comunicación abierta y respetuosa entre padres e hijos con discapacidad intelectual es clave para fortalecer el vínculo, promover la confianza y fomentar su autonomía. Escuchar su voz, validar sus emociones y brindar un acompañamiento sin sobreproteger les permite desarrollarse con mayor seguridad, participar activamente en su entorno y construir una vida más plena. ¿Estás dispuesto a ver todo lo que sí puede hacer, si le das la oportunidad? ¡La protección equilibrada no limita, sino que impulsa!
- ¡Reduce tus impuestos donando!
¿Sabías que como persona natural también puedes reducir tus impuestos donando a instituciones que cumplen con la ley de donaciones? En Fundación Amigos por Siempre, trabajamos incansablemente para promover la inclusión y mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad intelectual. Este desafío requiere recursos y apoyo constante, y aquí es donde tú, como empresa o persona natural, puedes marcar una gran diferencia, gracias a la Ley de Donaciones con Fines Sociales (Ley N.º 19.885). ¿Qué es la Ley de Donaciones con Fines Sociales? Esta legislación permite que las empresas y personas naturales realicen donaciones a organizaciones sin fines de lucro, como nuestra fundación, y así incluirlas en tu declaración anual de impuestos y acceder a beneficios tributarios. Esto significa que puedes contribuir a una causa importante y, al mismo tiempo, optimizar tus finanzas personales. ¿Cómo funciona? Empresas: Al donar, pueden descontar hasta el 50% del monto de la donación como crédito tributario, siempre respetando los límites establecidos por la ley. Esto no solo impulsa proyectos sociales, sino que también optimiza la carga tributaria de la empresa. Personas naturales: También pueden acceder a beneficios al incluir estas donaciones en su declaración anual de impuestos. ¿Por qué donar a nuestra fundación? En Fundación Amigos por Siempre, transformamos cada aporte en oportunidades concretas para personas con discapacidad intelectual. Tus donaciones permiten financiar talleres de inclusión laboral, programas de vida independiente, capacitaciones y actividades que fomentan la autonomía y la participación activa en la sociedad. Beneficios de donar: Impacto positivo: Cada donación tiene un impacto directo en la vida de las personas que apoyamos, empoderándolas y brindándoles herramientas para desarrollarse plenamente. Responsabilidad social: Contribuir a nuestra fundación refuerza tu compromiso con una sociedad más inclusiva y equitativa. Beneficio tributario: Apoyar una causa social te permite reducir impuestos mientras contribuyes a otros. ¿Cómo puedo donar? El proceso es sencillo. Puedes contactarnos directamente para conocer los pasos y formalizar tu donación de acuerdo a los requisitos legales. Nos aseguraremos de guiarte y facilitar todos los trámites necesarios. Hagamos la diferencia juntos Donar no solo es un acto de generosidad, sino también una forma de construir un país más justo e inclusivo. Te invitamos a ser parte de esta transformación y a aprovechar los beneficios de la Ley de Donaciones. Tu apoyo es clave para continuar cambiando vidas. ¡Contáctanos hoy y sumate a nuestra misión! Juntos podemos hacer de Chile un lugar más inclusivo para todos.










